Aceptación

Parece que ha pasado lo peor. Ya no busco a qué aferrarme. Me basta con tener mi rutina, un plan y mantenerme ocupado, tengo tantas cosas por hacer y tan poco tiempo. De momento me concentro en encontrar otro trabajo, cuidar mis finanzas personales y deshacerme de lo que ya no me hace feliz para tener lo que sí quiero.

La separación sigue siendo abrumadora. Cada capa que retiramos duele. El paso por la oficina para cerrar la conjunta ha sido tristísimo. O cambiar la foto de perfil y ver que ella se iba a negro. Sufro sabiendo que su mundo se ha hecho tan incómodo súbitamente, que me dan ganas de sacrificarme otra vez, indefinidamente. Sin embargo, siento que todavía no he fallado a las promesas que hice, pero me deprime pensar que no será para siempre.

Quiero ser paciente. Comprendo que cada uno tiene su vida y sus propias preocupaciones y no puedo exigir nada, pero tenía tantas ganas. Apenas lo recuerdo. Puse tanta ilusión, que ahora la indiferencia es enorme. Será mejor poner números a las personas y olvidarse de los sentimientos.

Vuelvo a ser un tozudo. No me da la gana quitarme de la cabeza los sueños que tengo. No me toman en serio pero sé que no me equivoco. Ellos sí. Quiero bailar y aventurarme.


Escuchando: CORA YAKO "Accidentes, meteoritos y osos polares"

Subscribe to Gont

Don’t miss out on the latest issues. Sign up now to get access to the library of members-only issues.
jamie@example.com
Subscribe