Fatuo
No sé cómo ni de qué manera me he metido en este lío: esas dulces e incautas celestinas. Empiezo a vislumbrar las consecuencias y no son para nada agradables: soy el impaciente que precipitó, el cabrón que traicionó. La sociedad depurará culpas y los jueces populares dictarán sentencia para sentirse